"A las diez de la mañana del 22 de agosto de 1851 dio comienzo en Inglaterra una competición náutica para rodear la Isla de Wight. Pronto, el único barco extranjero, el estadounidense America, aventajaba notablemente a los catorce candidatos locales. Siguiendo atentamente la carrera y con esperanzas de observar la embarcación que gobernaba su hijo, el futuro Rey Eduardo VII,






